Imitadores de cristo online dating

30-Sep-2017 01:07

Llevado por el remordimiento, mientras que el rebaño permanecerá en estado de pureza, él llorará ante Dios, se arrepentirá de sus pecados y tendrá esperanza.

Y todo el rebaño, viendo sus lágrimas, aprenderá que, gracias a la penitencia, el pecador evita perderse» (II,10,1-3)..

Reúnete con los creyentes, que comparten tu misma fe, para conversar con ellos palabras vivificantes.

Salmodia los himnos, escruta atentamente el Evangelio.

Pero si el pecador ve que el obispo y los diáconos son inocentes y sin reproche, y que el rebaño es puro, no osará entrar en la Iglesia de Dios, su propia conciencia le detendrá;…

La obra, pues, siguiendo una forma literaria antigua, se presenta con autoridad apostólica: «Nosotros, los apóstoles», «Yo, Pedro», «Yo, Mateo, uno de los doce que os hablan en estas enseñanzas, soy apóstol, a pesar de que antes era publicano», etc.

No te maquilles el rostro, que ha sido hecho por Dios.

“Todo lo que hizo Dios es muy bueno” (Gén 1,31), y adornar desvergonzadamente una cosa que es bella es ultrajar el talento del artesano» (I,8,16-24)..

«Por eso tú, obispo, preocúpate de ser puro en tus actos, ten presente tu cargo y tu dignidad: tú ocupas el lugar de Dios entre los hombres» (II,11,1). «Tenedlo muy presente, carisimos, “los que han sido bautizados en la muerte del Señor Jesús” (Rm 6,3) no deben pecar más.

Así como los muertos son incapaces de pecar, igualmente los que han muerto en Cristo se han hecho ineptos al pecado…

La obra, pues, siguiendo una forma literaria antigua, se presenta con autoridad apostólica: «Nosotros, los apóstoles», «Yo, Pedro», «Yo, Mateo, uno de los doce que os hablan en estas enseñanzas, soy apóstol, a pesar de que antes era publicano», etc.

No te maquilles el rostro, que ha sido hecho por Dios.

“Todo lo que hizo Dios es muy bueno” (Gén 1,31), y adornar desvergonzadamente una cosa que es bella es ultrajar el talento del artesano» (I,8,16-24)..

«Por eso tú, obispo, preocúpate de ser puro en tus actos, ten presente tu cargo y tu dignidad: tú ocupas el lugar de Dios entre los hombres» (II,11,1). «Tenedlo muy presente, carisimos, “los que han sido bautizados en la muerte del Señor Jesús” (Rm 6,3) no deben pecar más.

Así como los muertos son incapaces de pecar, igualmente los que han muerto en Cristo se han hecho ineptos al pecado…

Evita absolutamente todos los libros ajenos [a la Escritura] y diabólicos» (I,4-6).